Ciencia y Prevención: El Rol de la Oceanografía de la FIMCM ante el Escenario del Fenómeno El Niño

ormaza

 

Introducción Ante las alertas globales sobre la posible formación y consolidación de un Fenómeno El Niño con proyecciones de intensidad considerable, la academia ecuatoriana lidera el llamado a la prudencia, el análisis riguroso de datos y la planificación estratégica. El Ph. D. Franklin Ormaza, destacado oceanógrafo, docente e investigador de la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la ESPOL, analiza el escenario actual bajo un lente estrictamente técnico, enfatizando que la preparación oportuna es la herramienta más eficaz para salvaguardar a las comunidades y sectores productivos del país.

El Desafío de la Predicción: La Distancia y el Tiempo en la Ciencia Oceanográfica Monitorear las variables que rigen el comportamiento del Océano Pacífico es una tarea de alta complejidad y paciencia metodológica. Según explica el Dr. Ormaza, para obtener datos concretos y establecer proyecciones con un alto nivel de certidumbre científica sobre el Fenómeno El Niño, es indispensable evaluar de manera sistemática el comportamiento de la naturaleza durante períodos específicos.

De manera puntual, se requieren al menos cinco meses consecutivos de condiciones oceánicas estables y tres meses de acoplamiento atmosférico. Este proceso de monitoreo y análisis no ocurre en nuestras costas inmediatas, sino que se origina e identifica a aproximadamente 8,000 kilómetros al oeste de la línea equinoccial de Ecuador, en el Pacífico Central. Por lo tanto, el especialista insta a evitar conclusiones apresuradas y a seguir de cerca las actualizaciones basadas en el rigor metodológico e instrumental.

Perspectivas para el Cierre de Año: Intensidad y Anomalías Hidrológicas De cumplirse las tendencias actuales y mantenerse el acoplamiento océano-atmósfera, los modelos dinámicos apuntan a que el fenómeno terminará de consolidarse por completo entre los meses de noviembre y diciembre. Los análisis preliminares sugieren que, de concretarse, su intensidad podría oscilar entre fuerte y muy fuerte.

Este escenario plantea dos realidades climáticas contrastantes y sumamente desafiantes para el territorio nacional:

  1. Exceso de precipitaciones en el litoral: Se estima que la cantidad de lluvia en las zonas costeras vulnerables podría incrementar de 5 a 6 veces por encima de sus valores promedios históricos, lo que demanda planes de contingencia urbana, agrícola e industrial de manera inmediata.
  2. Déficit hídrico en la Amazonía: Mientras la costa experimenta lluvias copiosas, la región amazonía podría afrontar períodos de sequía extrema, alterando los caudales fluviales, la generación hidroeléctrica y los ecosistemas locales.

La FIMCM-ESPOL en la Primera Línea de la Resiliencia Climática Fiel a su misión de generar conocimiento que impacte positivamente en el desarrollo sostenible, la FIMCM-ESPOL, a través de sus laboratorios, investigadores y estudiantes de grado y posgrado, mantiene un monitoreo constante del entorno marino-costero.

Frente a la incertidumbre inherente a las ciencias climáticas, el Dr. Ormaza sostiene la importancia de no postergar las acciones de preparación. Desde la perspectiva del especialista, este escenario debe traducirse en una prevención activa y en la toma de decisiones fundamentadas en evidencia técnica. Asimismo, desde la academia se promueve la articulación de esfuerzos entre el sector público, privado y comunitario para diseñar e implementar medidas de mitigación oportunas que minimicen el impacto de estas anomalías atmosféricas y oceanográficas en el país.