El incremento de las lluvias y tormentas eléctricas en el litoral ecuatoriano, influenciado por la dinámica atmosférica del fenómeno de El Niño, ha despertado la preocupación de la ciudadanía en Guayaquil y sus alrededores. Eventos recientes, como el impacto directo de un rayo en una vivienda de la ciudadela Alborada (al norte de Guayaquil) y los consecuentes cortes de energía en sectores como la Atarazana, Vía a la Costa y la vía a Yaguachi, han puesto sobre la mesa la necesidad de comprender estos fenómenos desde una perspectiva científica y preventiva.
Para aclarar el panorama, conversamos con el M. Sc. Jonathan Cedeño, docente de nuestra facultad y coordinador de la carrera de Oceanografía de la FIMCM - ESPOL, quien nos explica la física detrás de estos eventos y comparte recomendaciones fundamentales para salvaguardar la vida humana.
¿Cómo y por qué se producen los rayos?
Contrario a la creencia popular de que los rayos solo son atraídos por estructuras metálicas, la física de la atmósfera nos demuestra que estos fenómenos responden a la búsqueda del camino de menor resistencia eléctrica. El M. Sc. Cedeño explica que en la parte alta de la atmósfera se produce un choque térmico y físico de gran magnitud: masas de aire sumamente húmedas colisionan con masas de aire muy secas. Este fuerte contraste genera una fricción constante entre partículas que da como fruto la acumulación de cargas estáticas, desencadenando finalmente las imponentes descargas eléctricas que conocemos como rayos.
Desmitificando la atracción de los rayos
El caso de la vivienda afectada en la Alborada llamó la atención ciudadana debido a que la estructura no contaba con componentes metálicos expuestos en su punto de impacto, sino que la descarga golpeó directamente sobre un muro de mampostería en la parte más alta.
Sobre esto, el coordinador de Oceanografía aclara que los rayos se sienten atraídos de manera natural por los puntos elevados, las formas puntiagudas y las estructuras aisladas, independientemente de si están construidas con metal u otros materiales de construcción convencionales. Cualquier objeto o estructura que sobresalga en el paisaje disminuye la distancia de aire que la descarga debe recorrer, convirtiéndose de este modo en un receptor potencial.
Recomendaciones clave para la seguridad familiar
Ante la presencia de tormentas eléctricas severas que acompañan al actual periodo de lluvias, la prevención y la calma son las mejores herramientas. El M. Sc. Jonathan Cedeño comparte las siguientes pautas de seguridad avaladas por expertos:
Buscar refugio seguro: Permanezca dentro de viviendas, edificios de concreto o vehículos cerrados. Los autos con carrocería metálica funcionan como una "jaula de Faraday", protegiendo a los ocupantes al derivar la carga eléctrica por el exterior hacia el suelo.
Evitar zonas elevadas y espacios abiertos: No permanezca en terrazas, techos de edificios ni campos abiertos donde usted pueda convertirse en el punto más alto del entorno.
No usar paraguas con puntas metálicas: En espacios abiertos, un paraguas abierto puede actuar como un pararrayos improvisado debido a su forma puntiaguda y elevación sobre el cuerpo humano.
La regla de los $30$ minutos: Una de las medidas preventivas más ignoradas pero cruciales es esperar al menos $30$ minutos después de haber escuchado el último trueno o relámpago antes de reanudar cualquier actividad al aire libre. Las descargas pueden ocurrir incluso cuando la lluvia parece haber cesado.
Desde la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la ESPOL, reafirmamos nuestro compromiso con la transferencia de conocimiento científico que proteja e instruya a la sociedad civil frente a las variables del cambio climático y los riesgos hidrometeorológicos.