Ciencia, monitoreo y prevención: El rol de la academia frente al posible desarrollo del Fenómeno de El Niño

CEDEÑO

El estudio de nuestros océanos y el comportamiento climático es un pilar fundamental para el desarrollo sostenible y la seguridad de nuestro país. Actualmente, Ecuador se mantiene en un estado de observación rigurosa ante el posible desarrollo del fenómeno de El Niño. Con temperaturas en el Océano Pacífico que permanecen por encima de los valores promedio históricos y modelos internacionales (incluyendo los análisis de agencias de referencia global como la NOAA) que anticipan una alta probabilidad de evolución de este evento climático, la comunidad científica nacional trabaja de manera ininterrumpida para proveer información precisa y oportuna.

Desde la academia, la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la ESPOL aporta activamente al análisis de estos escenarios. El M. Sc. Jonathan Cedeño, coordinador de la carrera de Oceanografía de nuestra facultad, enfatiza que la prioridad nacional debe centrarse firmemente en las acciones de prevención. Si bien el contexto histórico nos brinda una referencia crucial para comprender el impacto potencial de un evento de gran magnitud, el especialista señala que aún es prematuro comparar este posible escenario con los intensos episodios ocurridos en los períodos 1982-1983 y 1997-1998. La clave actual radica en el monitoreo técnico y la preparación proactiva.

El análisis que se realiza a nivel local es sumamente exhaustivo e integral. Tal como explica Carlos Perugachi, director de Oceanografía y Meteorología Marina del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (INOCAR) y miembro activo del Comité Nacional para el Estudio del Fenómeno de El Niño (ERFEN), aún es pronto para atribuir de manera directa las condiciones meteorológicas e hidrológicas actuales a los efectos definitivos de El Niño. Las evaluaciones técnicas consideran múltiples variables dinámicas:

  1. Las condiciones térmicas y atmosféricas del Pacífico Central.
  2. El comportamiento oceanográfico específico frente a las costas ecuatorianas.
  3. La variabilidad estacional propia de nuestra región geográfica.

Estos elementos clave sirven como insumos de valor científico para que el comité ERFEN mantenga, bajo parámetros técnicos rigurosos, el estado de observación oficial en el territorio ecuatoriano.

De acuerdo con las estimaciones preliminares del comité, de mantenerse la tendencia y las condiciones oceanográficas actuales, el fenómeno en Ecuador podría evolucionar con una intensidad de moderada a fuerte hacia finales de año. Los modelos sugieren que alcanzaría su fase de madurez durante el último trimestre de 2026, extendiendo sus efectos hacia el año 2027.

Para la FIMCM, este escenario subraya la importancia de formar profesionales capacitados en oceanografía, meteorología marina y gestión de recursos del mar. La investigación científica y la vinculación con entidades técnicas clave como el ERFEN e INOCAR son fundamentales para fortalecer la resiliencia de nuestras comunidades costeras y sectores productivos. El conocimiento y la prevención guiados por la ciencia son nuestras herramientas más valiosas para afrontar los desafíos climáticos del futuro.

📌 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) Asociados:

  • ODS 11: Ciudades y Comunidades SosteniblesMeta 11.5: Reducir significativamente el número de muertes y de personas afectadas por los desastres, incluidos los de origen hídrico, y reducir sustancialmente las pérdidas económicas directas.
  • ODS 13: Acción por el ClimaMeta 13.1: Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales en todos los países.
  • ODS 14: Vida SubmarinaMeta 14.a: Aumentar los conocimientos científicos, desarrollar la capacidad de investigación y transferir tecnología marina, a fin de mejorar la salud de los océanos.