Análisis del Fenómeno de El Niño en el Pacífico: Perspectivas Científicas y Prevención Colectiva desde la FIMCM-ESPOL

OCEANOGRAFIA

La academia desempeña un rol fundamental en la comprensión de la dinámica oceánica y en la preparación de la sociedad ante eventos climáticos de gran magnitud. En este contexto, el Ph. D. Franklin Ormaza, destacado oceanógrafo y docente investigador de la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), analiza la evolución actual del fenómeno de El Niño y hace un llamado a la acción conjunta entre las instituciones y la ciudadanía.

Monitoreo Científico y Condiciones Actuales en el Pacífico

De acuerdo con las observaciones del Ph. D. Ormaza, las condiciones del fenómeno de El Niño se están desarrollando actualmente en un sector del océano denominado Área 3.4, situada a unos 8000 kilómetros al oeste de las costas del Ecuador. En esta zona, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) declaró oficialmente el inicio de estas condiciones el pasado 11 de junio, tras registrarse un incremento de 0.5 grados Celsius en la temperatura superficial del mar.

A pesar de esta declaración en aguas internacionales, el investigador de la FIMCM aclara que es fundamental observar la evolución del océano antes de determinar el impacto directo sobre el Ecuador continental. El periodo de espera estimado para evaluar estos efectos locales es de aproximadamente cinco meses.

La Complejidad de las Masas de Agua y el Historial Climático

El fenómeno de El Niño es provocado por una compleja interacción atmosférica y oceanográfica donde los vientos y las masas de agua se mueven de este a oeste. No obstante, la distancia geográfica determina que los eventos no se manifiesten de igual forma en el mar abierto que en nuestras costas.

El Ph. D. Ormaza recuerda como precedente histórico lo ocurrido durante el periodo 2015-2016. En esos años, a pesar de que en el océano Pacífico central El Niño se registró con características fuertes, en el Ecuador continental su impacto fue suave y no provocó incidentes de gravedad.

El Escenario Hacia Septiembre y la Importancia de la Prevención Social

La evolución del fenómeno durante los próximos meses será determinante. De no enfriarse las aguas marinas (es decir, de no retornar a sus registros térmicos habituales previos al incremento de un grado), la comunidad científica de la FIMCM-ESPOL podrá estructurar una proyección bastante clara sobre los efectos directos en el territorio continental hacia finales del mes de septiembre.

Más allá del monitoreo científico continuo que realiza la ESPOL, el Ph. D. Ormaza recalca que la preparación no debe recaer de manera exclusiva en la gestión gubernamental o municipal. Afrontar los posibles escenarios adversos requiere de una sólida cultura preventiva a nivel social. Cada ciudadano y cada hogar deben involucrarse activamente mediante medidas prácticas y oportunas.

Recomendaciones Prácticas para el Hogar: El Kit de Emergencia Familiar

Como parte de esta acción social preventiva, se aconseja a la comunidad tener listo en casa un kit de emergencia que incluya suministros básicos e indispensables:

  • Desinfectante.
  • Medicina para aliviar el dolor (como paracetamol).
  • Linterna con pilas de repuesto.
  • Números telefónicos de asistencia y emergencia.
  • Dispositivo de geolocalización (GPS).
  • Cualquier otro elemento adicional que el núcleo familiar considere necesario.

Desde la FIMCM-ESPOL reafirmamos nuestro compromiso con la investigación de vanguardia, la transferencia de conocimiento oceanográfico y el acompañamiento constante a la sociedad para construir un entorno costero más resiliente.

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Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) Asociados a esta Publicación:

  • ODS 13: Acción por el Clima (Meta 13.1): Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales en todos los países. La investigación marina y el monitoreo constante de la FIMCM-ESPOL proveen información clave para mitigar y adaptarnos a las variaciones climáticas extremas.
  • ODS 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles (Meta 11.5): Reducir significativamente el número de muertes causadas por desastres, incluidos los relacionados con el agua, y de personas afectadas por ellos. La cultura de prevención comunitaria impulsada por la academia busca proteger las infraestructuras locales y salvar vidas.
  • ODS 14: Vida Submarina (Meta 14.2): Gestionar y proteger de manera sostenible los ecosistemas marinos y costeros para evitar efectos nocivos importantes. El estudio de las anomalías de temperatura del mar liderado por nuestros científicos aporta al entendimiento y conservación de los recursos oceánicos nacionales.