Entendiendo el Fenómeno de El Niño: Un análisis científico exhaustivo por el Ph. D. Franklin Ormaza

OCEANOGRAFIA

El estudio de las ciencias marinas y oceanográficas resulta crucial para la comprensión y anticipación de los eventos climáticos que afectan a nuestras costas y al continente. En este contexto, el Ph. D. Franklin Ormaza, oceanógrafo y docente investigador de la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), comparte claves fundamentales para comprender la naturaleza y dinámica del evento actual de El Niño.

¿Por qué se denomina "fenómeno" a El Niño?

El Ph. D. Ormaza explica que el término "fenómeno" responde a que se trata de un evento de carácter impredecible, el cual puede manifestarse en un año determinado y no necesariamente en el subsiguiente. Asimismo, recalca que El Niño no debe concebirse de manera aislada como una simple anomalía en la temperatura del agua o de la atmósfera, sino como un proceso complejo e interconectado. Este proceso toma aproximadamente 5 meses en consolidarse con respecto a la variable oceanográfica y cerca de 3 meses en relación con la variable meteorológica.

Actualmente, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) ha anunciado de forma oficial el inicio de El Niño, confirmación dada el pasado 11 de julio una vez que las variables requeridas alcanzaron los umbrales correspondientes en el Pacífico Central Ecuatorial, una región situada a aproximadamente 8,000 kilómetros de las costas ecuatorianas.

Alcance e impactos en la región pacífica y atlántica

En una reciente entrevista concedida a un medio de comunicación argentino, el investigador de la FIMCM-ESPOL analizó las implicaciones regionales de este evento. Países como Argentina se ven influenciados por las condiciones del Océano Atlántico; no obstante, dado que el fenómeno de El Niño influye a su vez sobre el Atlántico, dicha nación registrará efectos similares a los previstos para Ecuador —tales como un incremento en las precipitaciones—, aunque en una menor intensidad debido a que Ecuador experimenta un impacto directo por su ubicación geográfica.

El Ph. D. Ormaza enfatiza que determinar con exactitud el volumen o nivel de lluvias que llegará a las costas continentales es un desafío científico constante. En el caso ecuatoriano, los pronósticos continúan bajo estricta evaluación técnica y se prevé contar con un panorama más claro hacia finales del mes de septiembre.

El rol determinante de la Oscilación del Pacífico

Un factor indispensable en la ecuación climática actual es la Oscilación del Pacífico, un indicador clave del cual existe poca divulgación. Según detalla el especialista de la ESPOL, cuando la oscilación se encuentra en fase positiva, se favorece el aumento substancial de las precipitaciones. Por el contrario, cuando la oscilación entra en fase negativa, la presencia de lluvias disminuye significativamente.

Este comportamiento quedó demostrado durante el período 2015-2016, cuando los avisos internacionales alertaban sobre la llegada de un "Super Niño" o "Niño Godzilla". En dicho período, la presencia de una oscilación negativa evitó que en Ecuador y en la región se registraran precipitaciones fuera de lo común.

Actualmente, los monitoreos confirman que nos encontramos nuevamente en una fase de oscilación negativa. Sin embargo, elPh. D. Franklin Ormaza aclara que esto no permite aseverar con un 100% de certeza que las lluvias vayan a ser reducidas. La confirmación definitiva sobre la magnitud del impacto solo podrá realizarse a las puertas del evento, con el comportamiento de las lluvias proyectadas entre los meses de noviembre y diciembre.

Desde la FIMCM y la ESPOL, ratificamos nuestro compromiso con la investigación científica rigorously orientada a la gestión del conocimiento marino y oceanográfico para el beneficio y preparación de la sociedad.

Alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS):

  • ODS 13: Acción por el clima – Meta 13.1: Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales.
  • ODS 14: Vida submarina – Meta 14.a: Aumentar los conocimientos científicos, desarrollar la capacidad de investigación y transferir tecnología marina.
  • ODS 11: Ciudades y comunidades sostenibles – Meta 11.5: Reducir significativamente el número de muertes y los daños causados por los desastres hidrográficos y climáticos.

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