Sismos en Ecuador: Entre la investigación geocientífica y la cultura de prevención constante

OCEANOGRAFIA

Ante los recientes eventos sísmicos registrados en países vecinos como Venezuela y Colombia, surge la interrogante recurrente en la ciudadanía sobre la posibilidad de un evento similar en territorio ecuatoriano. Para abordar este tema desde la ciencia y la responsabilidad social, el Ph.D. Carlos Martillo, docente e investigador de la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la ESPOL, enfatiza que la educación y la información precisa son las herramientas fundamentales para afrontar la sismicidad sin caer en la desinformación ni en el pánico.

El Dr. Martillo aclara que los sismos ocurridos en Venezuela y Colombia no deben interpretarse como un indicador directo o una condición de causa-efecto de que ocurrirá un terremoto de forma inmediata en Ecuador. Aunque el país registra actividad sísmica de manera regular por su ubicación geotectónica, los procesos naturales son estocásticos. En este sentido, cuestionó severamente la propagación de noticias falsas en redes sociales, las cuales solo incrementan la tensión y la preocupación injustificada en la población.

La ciencia frente a la predicción y las alertas tecnológicas

Durante la entrevista, en la que se abordaron inquietudes ciudadanas como la planteada por Liz Valarezo respecto a la efectividad de las alertas en dispositivos móviles, el investigador explicó que la tecnología de notificación en celulares puede ser de utilidad práctica únicamente cuando existe una distancia considerable entre el epicentro del sismo y la ubicación del usuario, permitiendo recibir el aviso segundos antes de la llegada de la onda sísmica.

Sin embargo, Martillo fue enfático al reiterar un principio científico categórico: la ciencia no puede predecir un terremoto con anticipación indicando fecha, hora, epicentro o hipocentro. Si bien los grupos de investigación estudian constantemente posibles precursores sísmicos, estos hallazgos no permiten realizar predicciones exactas. La sismicidad en Ecuador está fuertemente segmentada; la subducción de la Placa de Nazca y otros procesos tectónicos generan bloques que interactúan y funcionan de manera independiente. Asimismo, las variaciones en la composición, tipo y comportamiento de las rocas condicionan la forma en que se liberan la energía y las rupturas en el subsuelo.

Investigación marina al servicio del país: Grupo GEMAC

Para comprender de mejor manera estos complejos fenómenos, la ESPOL impulsa la investigación aplicada a través del grupo GEMAC (Geociencias Marinas y Costeras) de la FIMCM. El equipo de docentes e investigadores realiza estudios especializados en la zona marina, incluyendo cruceros científicos orientados a la obtención de datos fundamentales del fondo marino para caracterizar las estructuras tectónicas de nuestro margen costero.

De la preocupación a la preparación práctica

Frente a la inquietud ciudadana por las réplicas o nuevos movimientos sentidos tras el sismo de Colombia, el Dr. Martillo insiste en que la atención no debe centrarse en interpretar cada evento como un anticipo o secuencia de otro, sino en la preparación previa. Al momento de percibir un sismo, las personas no pueden conocer de inmediato su magnitud, duración o mecanismo focal; por ello, la respuesta inicial debe ser automática y basada en protocolos de seguridad. Posterior al evento, las instituciones oficiales informarán si se trató de un sismo cortical, una ruptura de placa u otro tipo de proceso, así como sus características geotécnicas.

Respaldando recomendaciones de organismos especializados como la Cruz Roja de Bogotá y aportes de especialistas internacionales, se recuerda que incluso un sismo de baja intensidad puede provocar accidentes si se reacciona de forma desesperada. Coincidiendo con reflexiones previas planteadas en el programa por el ingeniero Otón Lara sobre la cultura de gestión de riesgos, el investigador resaltó que la preparación no se logra únicamente viendo videos o testimonios, sino mediante la ejecución periódica de simulacros en el hogar, unidades educativas y espacios de trabajo.

Acciones clave para la ciudadanía y la sociedad:

  1. Durante el evento: Mantener la calma y protegerse bajo estructuras seguras. En caso de no poder evacuar inmediatamente, buscar zonas de resguardo como el triángulo de la vida.
  2. Posterior al evento: Evacuar de manera ordenada siguiendo las rutas de emergencia y las indicaciones de las autoridades de socorro.
  3. Mochila de emergencia: Mantener listos elementos esenciales de supervivencia: botiquín de primeros auxilios, agua potable, alimentos no perecederos, silbato y linterna.
  4. Articulación interinstitucional: Se plantea la necesidad de consolidar campañas permanentes de prevención que involucren al Ministerio de Transporte y Obras Públicas / MIDUVI, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, el Gobierno Nacional, los gremios de la construcción, el sector inmobiliario y la comunidad universitaria.

Un terremoto en Ecuador es siempre posible debido a nuestra realidad geológica, pero no es predecible. La preparación continua y la educación rigurosa son nuestras mejores herramientas de respuesta.

Alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

Al inicio del artículo institucional, se destacan los siguientes compromisos internacionales:

  • ODS 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles
    • Meta 11.b: Aumentar considerablemente el número de ciudades y asentamientos humanos que adoptan e implementan políticas e instrumentos integrados para la reducción del riesgo de desastres en todos los niveles.
  • ODS 13: Acción por el Clima
    • Meta 13.1: Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales en todos los países.
  • ODS 4: Educación de Calidad
    • Meta 4.7: Garantizar que la ciudadanía adquiera los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover la gestión integral del riesgo mediante la educación y la divulgación científica.

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