Análisis Oceanográfico: ¿Hacia qué escenario climático se encamina el Ecuador ante el Fenómeno El Niño?

OCEANOGRAFIA

El Océano Pacífico registra temperaturas excepcionalmente elevadas. En las costas ecuatorianas, las anomalías térmicas han alcanzado hasta 4 °C por encima de sus valores promedios. Ante este panorama, el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (ERFEN) prevé que el evento alcance su máximo desarrollo entre noviembre y diciembre, coincidiendo con el inicio de la temporada de lluvias en el litoral.

Para comprender la magnitud de los posibles impactos, el M. Sc. Jonathan Cedeño, coordinador de la carrera de Oceanografía de la FIMCM en la ESPOL, analiza los factores científico-técnicos determinantes en la evolución de este fenómeno.

El Pacífico Tropical y el Estado Actual del Fenómeno

Las condiciones cálidas en el océano han persistido durante varios meses. Hacia mayo y junio, agencias internacionales como la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOA) evidenciaron una alta probabilidad de ocurrencia del evento, emitiendo las advertencias correspondientes. Posteriormente, los países de la cuenca del Pacífico monitorearon la interfaz océano-atmósfera y elevaron progresivamente sus niveles de alerta.

Actualmente, no se habla de un desarrollo hipotético: el escenario responde a condiciones plenamente establecidas de El Niño, manifestadas por un calentamiento del Pacífico Tropical, con anomalías de 1.8 °C en el Pacífico Central, 2.6 °C en el Pacífico Centro-Oriental y de hasta 3.5 °C en el Pacífico Oriental, frente a las costas de Ecuador y Perú.

El Factor Decisivo: El Acoplamiento Océano-Atmósfera

El acoplamiento entre el mar y la atmósfera representa el punto crítico para determinar la intensidad de las precipitaciones. Según explica el M. Sc. Jonathan Cedeño, el océano genera una masa de agua cálida donde el vapor se condensa para dar lugar a precipitaciones. Si este proceso se extiende espacial y temporalmente hasta el Pacífico Oriental durante la estación invernal, las lluvias estacionales se intensificarán significativamente sobre el promedio habitual.

Este comportamiento varía en cada evento histórico:

  • Evento 1997-1998: Se superpusieron múltiples condiciones que configuraron uno de los eventos más intensos de los últimos 50 años, generando excesos de precipitación en Guayaquil de entre un 150% y un 200% durante la época de lluvias.
  • Eventos 2015-2016 y 2023-2024: El acoplamiento atmosférico no alcanzó la misma magnitud, derivando en lluvias contenidas que, aunque causaron impactos adversos, no registraron la severidad de 1997-1998.

Por ello, los meses de septiembre y octubre son decisivos para observar si la energía almacenada en el mar interactúa con vientos débiles y condiciones específicas de presión atmosférica para transformarse en precipitación.

Ondas de Kelvin y la Elevación del Nivel del Mar

El fenómeno influye directamente en la dinámica oceánica mediante la inversión de los vientos en el Pacífico. Este proceso profundiza la termoclina —límite entre aguas frías y cálidas— generando una elevación equivalente en la superficie marina.

En junio se registró la llegada de la tercera onda de Kelvin a las costas sudamericanas. Durante el mes de septiembre, se prevé el arribo de una cuarta onda de Kelvin, lo que mantendrá las anomalías cálidas y elevará el nivel del mar hasta registrar incrementos de 35 cm. Asimismo, la alta temperatura del mar impacta directamente en la sensación térmica y en la temperatura del aire (con valores de 1.5 °C a 2 °C por encima del promedio en el litoral), combinándose con radiación solar elevada en días de cielos despejados.

Medidas Inmediatas y Gestión del Riesgo

Para mitigar el impacto de posibles escenarios severos, se enfatiza la necesidad de ejecutar acciones basadas en la investigación científica y la gestión preventiva:

  1. Evaluación de antecedentes: Analizar minuciosamente las afectaciones del invierno anterior, como las inundaciones en Babahoyo y Milagro, o los aluviones registrados en Balao.
  2. Infraestructura pluvial: Priorizar la limpieza de canales, drenajes y la revisión integral del alcantarillado pluvial.
  3. Sector Agrícola: Diseñar e implementar estrategias enfocadas en reducir pérdidas en el sector productivo.
  4. Planificación urbana y difusión: Socializar los mapas de zonas susceptibles a inundación elaborados por la Alcaldía de Guayaquil y fortalecer las campañas informativas preventivas a través de medios masivos.

Finalmente, se resalta la efectividad y la alta confiabilidad de las advertencias meteorológicas emitidas por el Instituto de Meteorología (INAMHI), las cuales registran entre un 70% y un 80% de nivel de confianza. Valorar el trabajo técnico-científico de las instituciones de pronóstico es un paso fundamental para la preparación de la sociedad.

Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) vinculados:

  • ODS 13: Acción por el Clima: Meta 13.1 (Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales) y Meta 13.3 (Mejorar la educación, la sensibilización y la capacidad humana e institucional respecto de la mitigación del cambio climático y la adaptación a él).
  • ODS 14: Vida Submarina: Meta 14.2 (Gestionar y proteger sosteniblemente los ecosistemas marinos y costeros para evitar efectos adversos importantes y fortalecer su resiliencia).
  • ODS 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles: Meta 11.5 (Reducir significativamente el número de muertes y los daños económicos causados por los desastres, incluidos los relacionados con el agua).