Radiación ultravioleta: comprender el riesgo invisible en nuestras costas, ciudades y ecosistemas marinos

OCEANOGRAFIA

La Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la ESPOL promueve la transferencia de conocimiento científico hacia la comunidad. A través de un artículo de divulgación publicado en prensa nacional, nuestra docente e investigadora, la Ph. D. Gladys Rincón Polo, expone los alcances y precauciones fundamentales frente a los niveles de radiación ultravioleta (UV) que experimenta el territorio ecuatoriano durante todo el año.

El sol y sus tres tipos de radiación

El sol emite radiación visible (la luz que percibimos), infrarroja (IR, la cual sentimos como calor en la piel) y ultravioleta (UV). A diferencia de las anteriores, la radiación UV no se ve ni se siente, lo que propicia que pase inadvertida, particularmente en jornadas frescas o con cielo nublado.

En Ecuador, debido a su ubicación geográfica en la línea ecuatorial y a factores como la altitud en la región Sierra, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) reporta con frecuencia índices UV muy altos y extremos. Este indicador mide el riesgo de daño en la piel y en los ojos, así como la rapidez con la que puede ocurrir:

  • Índice 3 o superior: Momento en el que se debe iniciar la protección activa.
  • Índice 8 o superior: Nivel en el que conviene reducir la exposición directa al sol.

Consecuencias en la salud humana

Dado que el enrojecimiento de la piel se manifiesta horas después de la exposición, el daño celular y al ADN ya se ha consumado de forma silenciosa. La exposición excesiva a la radiación UV propicia quemaduras solares, envejecimiento prematuro, lesiones oculares y un incremento en el riesgo de padecer cáncer de piel.

Ante esto, la investigadora recomienda no condicionar la protección al momento en que se percibe calor, sino consultar periódicamente el pronóstico del Inamhi y aplicar medidas integrales:

  • Uso de protector solar con SPF 50.
  • Resguardo en zonas con sombra.
  • Empleo de sombrero de ala ancha y lentes de sol con filtro UV.
  • Preferencia por prendas de manga larga.

Impacto en la biodiversidad marina y en los materiales

El análisis de la Ph. D. Rincón destaca una perspectiva relevante para las ciencias del mar: el impacto de la radiación UV trasciende al ser humano. Diversos estudios evidencian alteraciones en el ciclo de desarrollo de organismos acuáticos como cangrejos y camarones.

Asimismo, materiales de uso común en infraestructura y actividades productivas —como pinturas, plásticos, cauchos y textiles— sufren una aceleración en sus procesos de deterioro al estar expuestos a la radiación UV. Finalmente, el artículo aclara que el fenómeno del calor urbano no responde a la radiación UV, sino a factores estructurales como la concentración de asfalto, concreto, absorción térmica de las edificaciones y la escasez de áreas verdes.

La protección de la capa de ozono estratosférica mediante tratados como el Protocolo de Montreal (1987) demuestra el valor de las acciones globales; no obstante, el autocuidado y la comprensión técnica del entorno son las herramientas principales para coexistir responsablemente con el sol.

Alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS):

  • ODS 3: Salud y bienestar (Meta 3.9: Reducción de enfermedades causadas por factores ambientales y radiación).
  • ODS 13: Acción por el clima (Meta 13.3: Fortalecimiento de la educación, sensibilización y capacidad humana respecto a la mitigación del cambio climático y protección atmosférica).
  • ODS 14: Vida submarina (Meta 14.2: Gestión y protección sostenible de los ecosistemas marinos y costeros frente a alteraciones ambientales).