El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (ERFEN) y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos declararon el estado de alerta roja para el territorio ecuatoriano frente a la evolución del fenómeno de El Niño. Ante este escenario, la academia desempeña un rol clave en el seguimiento científico de las variables oceanográficas y atmosféricas, aportando criterios técnicos para la toma de decisiones y la gestión del riesgo de desastres.
El profesor e investigador de la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la ESPOL, M.Sc. Jonathan Cedeño —oceanógrafo graduado en nuestra institución y magíster en Ciencias con mención en Oceanografía por la Universidad de Concepción (Chile)—, expuso el panorama actual y las variables que se vigilan desde la comunidad científica y técnica del país.
Monitoreo técnico y condiciones actuales
De acuerdo con el especialista, la declaratoria de alerta roja confirma que el evento se encuentra en curso. A nivel oceanográfico, se registran anomalías térmicas en la superficie del mar, con temperaturas de entre 1 y 2 grados centígrados por encima del promedio normal en la Costa ecuatoriana y en el archipiélago de Galápagos, lo que ya genera impactos en las pesquerías locales.
El seguimiento científico se concentra en dos indicadores fundamentales:
- Temperatura superficial del mar: Monitoreada desde el Pacífico central hasta el Pacífico oriental, frente a las costas de Ecuador y Perú.
- Radiación de onda larga: Variable que permite determinar la respuesta de la atmósfera frente al calentamiento marino y evaluar el grado de acoplamiento océano-atmósfera, factor determinante para la magnitud de las precipitaciones en la próxima estación lluviosa.
Asimismo, se han observado condiciones cálidas y secas asociadas a la propagación de incendios forestales en zonas de la Sierra y el Oriente.
Sectores vulnerables y medidas de contingencia
La interacción de lluvias intensas y la geografía nacional incide directamente en dos tipos de eventos: inundaciones y movimientos en masa. Según el análisis del M.Sc. Cedeño:
- Llanuras de inundación: La cuenca del río Guayas y las cuencas de los ríos Portoviejo y Chone (Manabí) presentan una alta susceptibilidad debido a sus terrenos planos.
- Zonas con inestabilidad de taludes: La estribación occidental de los Andes (sectores de Sierra y Costa) y áreas con cerros y elevaciones en Manabí concentran los mayores riesgos de deslizamientos.
- Sectores urbanos con antecedentes recurrentes: Chone, Salitral, Babahoyo y Milagro demandan atención prioritaria en infraestructura de mitigación.
El especialista subraya la necesidad de fortalecer los planes de contingencia, priorizando el mantenimiento continuo de canales, sistemas de drenaje y redes de alcantarillado, además de preparar a las comunidades rurales y garantizar la disponibilidad de insumos y medicamentos para la atención de emergencias.
Desde la FIMCM - ESPOL, reiteramos el compromiso de aportar conocimiento técnico y rigor científico al servicio del país y de los comités técnicos interinstitucionales.
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) Vinculados:
- ODS 13: Acción por el Clima – Meta 13.1: Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales en todos los países.
- ODS 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles – Meta 11.5: Reducir significativamente el número de muertes causadas por los desastres, incluidos los relacionados con el agua, e incrementar la resiliencia en asentamientos humanos vulnerables.
- ODS 14: Vida Submarina – Meta 14.3: Minimizar y atender los impactos del calentamiento y la variabilidad oceanográfica sobre los ecosistemas marinos y los recursos pesqueros.