Ante la ocurrencia de recientes eventos sísmicos en la región, surge de manera imperativa el debate técnico y social sobre el grado de preparación de nuestras comunidades e instituciones educativas para enfrentar emergencias de gran magnitud. En este contexto, la academia desempeña un rol fundamental, no solo como formadora de profesionales, sino como un faro de conocimiento científico aplicable a la seguridad ciudadana y la mitigación del riesgo de desastres.
La Ph. D. María del Pilar Cornejo, distinguida investigadora y directora del Centro Internacional del Pacífico para la Reducción del Riesgo de Desastres de la ESPOL, ha enfatizado de manera precisa que la preparación ante desastres naturales debe trascender los aspectos básicos de la capacitación procedimental.
Si bien la ejecución sistemática de simulacros de evacuación —como los impulsados bajo los lineamientos del Ministerio de Educación— es una herramienta fundamental de autoprotección que ayuda a que la respuesta de las personas sea casi automática y permite identificar obstáculos físicos en rutas de escape, la Ph. D. Cornejo advierte que esto representa únicamente una fracción de una preparación integral. De acuerdo con su perspectiva técnica, la verdadera resiliencia radica en un análisis profundo y técnico: conocer con precisión científica si la infraestructura física de cada unidad educativa cuenta con características sismorresistentes reales.
Asimismo, la experta señala que, a una década del devastador terremoto de 2016 en Ecuador, el país aún transita por un camino de consolidación en lo que respecta a la cultura de prevención de riesgos. Para ello, es indispensable profundizar en la planificación y el despliegue de planes de contingencia integrales en cada institución. Estos planes no deben limitarse a la organización de ejercicios prácticos, sino que deben contemplar obligatoriamente tres pilares fundamentales:
- La evaluación diagnóstica rigurosa de la sismorresistencia física de la infraestructura existente.
- La conformación y entrenamiento continuo de brigadas de emergencia capacitadas para la respuesta en tiempo real.
- La fomento de simulacros constantes que inicien desde las aulas escolares para sembrar una cultura de prevención en las futuras generaciones.
Desde la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM), reafirmamos nuestro compromiso institucional con el desarrollo de la investigación científica, el análisis territorial y la transferencia de conocimiento que permita salvar vidas y construir un futuro sostenible y resiliente para nuestra sociedad.
🎯 OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE (ODS) ASOCIADOS
ODS 4: Educación de Calidad
Promover entornos de aprendizaje seguros, no violentos, inclusivos y eficaces para todos, mediante el desarrollo de capacidades técnicas de preparación ante emergencias en las instituciones educativas.
ODS 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles
Reducir significativamente el número de muertes causadas por desastres y mitigar las pérdidas económicas directas, priorizando el fortalecimiento de la resiliencia en la infraestructura comunitaria.
ODS 13: Acción por el Clima
Mejorar la educación, la sensibilización y la capacidad humana e institucional respecto de la mitigación del cambio climático, la adaptación a él, la reducción de sus efectos y la alerta temprana.