El M. Sc. Jonathan Cedeño, coordinador de Oceanografía en la FIMCM - ESPOL, analiza el desarrollo del Fenómeno de El Niño y sus implicaciones técnicas para el Ecuador

OCEANOGRAFIA

En el marco del seguimiento oceanográfico y meteorológico continuo que se realiza en el país, el M. Sc. Jonathan Cedeño, oceanógrafo, docente e investigador de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL) y coordinador de la carrera de Oceanografía en la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM), participó en un espacio de análisis técnico en el medio Manavisión Plus para detallar las implicaciones de la evolución del Fenómeno de El Niño en el territorio ecuatoriano.

Durante su intervención, el especialista explicó que, tras las evaluaciones técnicas desarrolladas de manera interinstitucional en el seno del Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (Comité ERFEN) y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, se resolvió elevar el nivel de vigilancia de alerta naranja (activa entre julio y agosto) a alerta roja. Cedeño indicó que esta medida responde a que el evento ya se encuentra en curso en el océano y manifiesta impactos medibles.

Entre los principales parámetros de monitoreo, el oceanógrafo destacó el seguimiento a la evolución de la temperatura superficial del mar (TSM) a lo largo del Pacífico Tropical —desde el Pacífico Central hasta el sector oriental frente a las costas de Ecuador y Perú—, donde actualmente se registran anomalías térmicas de 1 a 2 °C por encima de los valores habituales. Asimismo, enfatizó la relevancia de evaluar la radiación de onda larga para determinar el nivel de acoplamiento entre el océano y la atmósfera. Este factor es determinante, pues de consolidarse la respuesta atmosférica ante el calentamiento del agua, se proyecta un incremento significativo en las precipitaciones una vez iniciada la estación lluviosa regular.

De acuerdo con el análisis compartido en el marco del Comité ERFEN, se prevé que la transición climática comience a manifestarse en el último trimestre del año (octubre, noviembre y diciembre), condicionada por el descenso de la presión al nivel del mar en el Pacífico suroriental y el desplazamiento de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT). En este escenario, Cedeño precisó que el comportamiento hídrico presentará contrastes marcados: mientras en el perfil costero y Galápagos se anticipa un superávit de precipitaciones, en la región Sierra se prevén lluvias variables o condiciones deficitarias entre octubre y abril.

Respecto a las zonas con susceptibilidad territorial, el docente de la FIMCM señaló el nivel de vulnerabilidad presente en las llanuras de inundación de la cuenca baja del río Guayas y de las cuencas de los ríos Portoviejo y Chone en Manabí. Adicionalmente, identificó cuatro zonas con afectaciones recurrentes: Babahoyo, Chone, Salitre y Milagro, advirtiendo además sobre los riesgos de movimientos en masa en zonas de pendiente como la estribación occidental de los Andes y áreas elevadas de Manabí.

En el ámbito productivo, Cedeño expuso los efectos observados en el sector pesquero artesanal e industrial, tales como el desplazamiento de especies de aguas frías o templadas (entre ellas la macarela y la sardina ecuatoriana) y la proliferación de jaiba mora, especie que satura las artes de pesca. En materia acuícola y agrícola, detalló el impacto del calentamiento en la sanidad del cultivo de camarón, así como la pertinencia de medidas preventivas en el agro (reservas de alimentos como el arroz, créditos contingentes y seguros agrícolas en zonas bajas).

Finalmente, el M. Sc. Jonathan Cedeño enfatizó la importancia de la prevención comunitaria y ciudadana, recordando la necesidad de mantener expeditos los drenajes y alcantarillados, no arrojar desechos a los cauces y establecer rutas de evacuación e identificación de cotas seguras en áreas rurales.

Con esta vocería, la FIMCM y la ESPOL reafirman su compromiso de aportar con rigor científico, formación de talento humano especializado y datos objetivos a la toma de decisiones y a la resiliencia del país ante eventos oceanográficos de escala regional.

Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) Asociados:

  • ODS 13: Acción por el Clima — Meta 13.1: Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales.
  • ODS 14: Vida Submarina — Meta 14.2: Gestionar y proteger de manera sostenible los ecosistemas marinos y costeros con miras a evitar efectos perjudiciales importantes.
  • ODS 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles — Meta 11.5: Reducir significativamente el número de muertes causadas por desastres y las pérdidas económicas directas vinculadas al agua.