Desde la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), compartimos el análisis académico desarrollado por nuestro docente e investigador en geociencias, el Ph. D. Carlos Martillo, referente a las implicaciones y lecciones tectónicas para el Ecuador a partir del evento sísmico registrado en Venezuela el 24 de junio de 2026.
¿Un "doblete sísmico" en Ecuador?
El evento ocurrido en Venezuela se caracterizó por un "doblete sísmico" —dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos con apenas 39 segundos de diferencia— que causó severas pérdidas humanas y el colapso del sistema sanitario. Si bien en Ecuador no existe un registro instrumental de un fenómeno de esta naturaleza, el Ph. D. Carlos Martillo enfatiza que la geología del país es sumamente compleja.
La dinámica tectónica nacional está dominada por la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana, sumada a la presencia de la cordillera submarina Carnegie y diversos montes submarinos. Asimismo, este proceso controla el Bloque Nor-Andino y sus fallas transcurrentes que inician en el Golfo de Guayaquil, atraviesan la Sierra ecuatoriana y continúan hacia Colombia y Venezuela. Dado que cada conjunto de fallas posee características y capacidad de generación sísmica particulares, la FIMCM recalca la necesidad de profundizar permanentemente en su estudio para aportar datos precisos a las normas constructivas.
Planificación urbana y actualización normativa
Frente a estos escenarios, la prevención y la reducción del riesgo de desastres resultan fundamentales. El artículo resalta la urgencia de implementar estudios de microzonificación sísmica en la planificación urbana. Identificar las variaciones en los tipos de suelo (rocosos, arcillosos o arenosos) permite prever el comportamiento del terreno ante las ondas sísmicas.
Esta información científica es clave para que los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) adapten localmente la Norma Ecuatoriana de Construcción (NEC, 2015), vigente desde antes del terremoto de Pedernales de 2016, asegurando así el diseño de nuevas edificaciones y la revisión técnica de las estructuras existentes.
Memoria histórica, cultura de prevención y alerta temprana
El Ph. D. Martillo señala que uno de los mayores desafíos en la sociedad es combatir la pérdida de la memoria histórica. Para ello, es indispensable:
- Reactivar planes de contingencia institucionales y comunitarios.
- Retomar simulacros periódicos de evacuación.
- Dialogar en el núcleo familiar e identificar zonas seguras y rutas de evacuación en hogares y espacios de trabajo.
- Promover el uso y la correcta difusión de herramientas tecnológicas como el sistema de alerta temprana en dispositivos Android. En Venezuela, la velocidad de transmisión de datos de esta red permitió alertar a ciudadanos de diversas poblaciones antes de la llegada de las ondas sísmicas, contribuyendo a salvar vidas.
El compromiso de la academia
Desde la ESPOL y la FIMCM, reafirmamos nuestro compromiso científico de continuar investigando la dinámica de nuestras fallas geológicas para nutrir las normativas locales de construcción, así como de mantener una labor continua de educación y concienciación hacia la ciudadanía.
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) vinculados a esta publicación:
- ODS 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles (Meta 11.b: Adoptar e implementar políticas e instrumentos integrados para la reducción de riesgos de desastres y la resiliencia en infraestructuras y planificación urbana).
- ODS 9: Industria, Innovación e Infraestructura (Meta 9.a: Facilitar el desarrollo de infraestructuras sostenibles y resilientes mediante un mayor apoyo científico, técnico y normativo).
- ODS 13: Acción por el Clima (Meta 13.1: Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación ante riesgos naturales y desastres).