La Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), a través del seguimiento técnico de las condiciones oceanográficas y climáticas, destaca la importancia del monitoreo continuo frente a la llegada de una onda Kelvin cálida a las costas de Ecuador y la costa occidental de Sudamérica.
Una onda Kelvin constituye una perturbación oceánica que transporta agua cálida desde el Pacífico occidental hacia los litorales de Ecuador y Perú. Este fenómeno físico produce una elevación temporal del nivel medio del mar y una profundización de la termoclina o aguas frías. De acuerdo con los reportes de monitoreo de El Niño-La Niña generados en la institución, entre agosto y septiembre se identificó el arribo de esta masa de agua cálida, registrándose anomalías del nivel del mar de hasta 38 centímetros en datos generales, mientras que las estaciones mareográficas en La Libertad y Santa Cruz reportaron valores de hasta 43 centímetros por encima de lo habitual.
El monitoreo institucional subraya que la prevención en el borde costero resulta determinante. Al combinarse un nivel del mar sobre lo normal con oleajes, marejadas o periodos de aguaje, las olas rompen a mayor cota altimétrica de lo habitual, acelerando los procesos de erosión marina. Registros de estas afectaciones ya han sido constatados en puntos vulnerables del perfil litoral como San Jacinto (provincia de Manabí) y Posorja (provincia del Guayas).
Frente a este escenario, la Ph. D. María del Pilar Cornejo, docente e investigadora de la ESPOL, señaló la relevancia de que el sector marítimo y logístico adopte medidas preventivas: ante este incremento del nivel del mar deben prepararse los puertos, especialmente los de Guayaquil, debido a que el aumento dentro del sistema del estero Salado podría superar los 75 centímetros como consecuencia del efecto de amplificación estuarina.
La evaluación técnica desarrollada por la ESPOL anticipa que la actividad de estas ondas se mantendrá durante los meses de septiembre y octubre. Al respecto, se puntualiza: “Aún se evalúa una mayor generación de las ondas, conforme nos acercamos a la fase madura de El Niño”.
Desde la FIMCM se ratifica el compromiso con la investigación oceanográfica rigurosa, aportando datos científicos esenciales para la toma de decisiones, la protección de infraestructuras estratégicas y la gestión integral del riesgo en nuestras zonas costeras y marítimas.
Alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS):
- ODS 13: Acción por el clima (Meta 13.1: Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales).
- ODS 14: Vida submarina (Meta 14.2: Gestionar y proteger sosteniblemente los ecosistemas marinos y costeros para evitar efectos perjudiciales importantes).
- ODS 11: Ciudades y comunidades sostenibles (Meta 11.5: Reducir significativamente el número de muertes causadas por los desastres, incluidos los relacionados con el agua, y proteger la infraestructura crítica).