La Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la ESPOL mantiene un monitoreo constante de las condiciones oceánicas y atmosféricas que inciden en el territorio ecuatoriano. En este contexto, conversamos con el M. Sc. Jonathan Cedeño, experto docente y coordinador de la carrera de Oceanografía de nuestra facultad, quien nos ofreció un panorama claro, técnico y detallado sobre el estado actual del fenómeno de El Niño y las condiciones climáticas que se registran en el país.
Nuestra facultad reafirma su compromiso de traducir los datos científicos en información de utilidad pública para la toma de decisiones, la prevención de riesgos y la planificación del desarrollo costero sostenible.
El Monitoreo Técnico de la Mano con el INAMHI
El análisis climático se fundamenta en la estrecha relación y el seguimiento de los boletines oficiales. En ese sentido, las condiciones meteorológicas que el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) ha emitido juegan un rol trascendental para comprender la evolución del clima en el corto y mediano plazo. Los informes de la entidad meteorológica nacional son el punto de partida técnico que nuestros investigadores interpretan para proyectar los escenarios costeros y continentales.
La Oscilación de Madden-Julian y su Impacto en las Precipitaciones
Uno de los factores determinantes discutidos por el M. Sc. Cedeño es la presencia y comportamiento de la Oscilación de Madden-Julian (MJO). Este fenómeno de variabilidad climática intraestacional, caracterizado por una onda de nubes y precipitaciones que se desplaza hacia el este a través de las regiones tropicales, está ejerciendo una influencia directa en nuestro entorno.
Actualmente, la fase activa de esta oscilación favorece e intensifica los procesos de precipitaciones en tres regiones clave del Ecuador:
- La Costa ecuatoriana: Donde el calentamiento superficial del mar y la humedad interactúan con la atmósfera.
- La Sierra: Aportando a sistemas de lluvias locales en las distintas cuencas interandinas.
- El Oriente: Dinamizando la nubosidad y provocando lluvias persistentes en la región amazónica.
Este acoplamiento entre el océano y la atmósfera propicia el escenario húmedo que hemos venido experimentando de manera generalizada en el territorio.
Un Fenómeno en sus Inicios: Monitoreo con Miras a Fin de Año
Es crucial que la ciudadanía y los sectores productivos comprendan la temporalidad de estos eventos. El M. Sc. Jonathan Cedeño enfatiza que actualmente nos encontramos en la fase inicial de este proceso. Por lo tanto, los impactos característicos y de gran magnitud asociados al fenómeno de El Niño no se van a sentir en su totalidad de forma inmediata.
Para observar y medir el impacto correspondiente a este fenómeno en toda su dimensión, es necesario esperar hacia los meses finales del año, cuando las condiciones se consolidan típicamente en nuestra región de transición. La evolución de las temperaturas del mar y los vientos alisios durante los próximos meses dictarán la intensidad final del evento. No obstante, las precipitaciones observadas en la actualidad continuarán manifestándose en el corto plazo, por lo que la prevención y la planificación familiar y comunitaria deben empezar desde ahora.
Recomendaciones y Continuidad del Pronóstico
La FIMCM y la carrera de Oceanografía recomiendan a la población mantenerse informada exclusivamente a través de los canales de difusión oficiales del INAMHI, la Secretaría de Gestión de Riesgos y los boletines científicos que nuestra facultad comparte regularmente. Las lluvias continuarán en los próximos días como parte de la dinámica atmosférica estacional y la influencia de la Oscilación de Madden-Julian, por lo cual instamos a tomar las precauciones necesarias frente a posibles acumulaciones de agua y deslizamientos en zonas vulnerables.
La academia seguirá cumpliendo su rol de faro científico, aportando datos rigurosos para mitigar los impactos y fomentar una cultura de resiliencia climática en el Ecuador.