La gestión de la movilidad urbana y la optimización de los flujos de tránsito constituyen retos prioritarios para el desarrollo sostenible de las metrópolis contemporáneas. En el contexto de Guayaquil, las recientes intervenciones viales ejecutadas por la Autoridad de Tránsito y Movilidad (ATM) —tales como la redistribución de carriles en la avenida 25 de Julio y la implementación de carriles compartidos en la avenida de las Américas— han abierto un debate técnico fundamental sobre el futuro de la infraestructura y el transporte público de la ciudad.
Desde la Facultad de Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), se promueve un análisis riguroso y fundamentado en datos para abordar de manera integral estas dinámicas estructurales.
Perspectiva académica sobre las medidas de corto plazo
El M. Sc. Alejandro Chanabá Ruiz, experto en transporte, docente de la ESPOL y Decano de la FIMCM, ofrece una mirada técnica y analítica respecto a estas intervenciones. Para el especialista, tanto la reducción de los carriles exclusivos como la habilitación de carriles compartidos con vehículos particulares en vías principales representan decisiones de corto alcance que no logran resolver el problema de fondo.
Chanabá señala que estas acciones operan de manera provisional y define la situación de la siguiente manera:
"Es una solución parche"
De acuerdo con su análisis, permitir el ingreso de vehículos particulares en espacios que fueron concebidos y diseñados originalmente para el transporte masivo afecta de forma directa el principal atributo de la Metrovía: su velocidad de operación y su rapidez. Mantener la exclusividad de estos corredores, especialmente durante las denominadas horas pico, es crucial para garantizar que los tiempos de viaje de la ciudadanía sigan siendo competitivos y eficientes.
El desafío del crecimiento del parque automotor
La infraestructura vial urbana se enfrenta a una presión constante que no se soluciona únicamente mediante la alteración y reconfiguración de los carriles existentes. El Decano de la FIMCM advierte que modificar la cantidad de carriles no resolverá las dificultades estructurales mientras el volumen de vehículos en circulación continúe en aumento.
Al respecto, el catedrático cita datos estadísticos clave para comprender la dimensión del problema:
- Cada año, ingresa a la red vial de Guayaquil un flujo de entre el 5 % y el 7 % más de vehículos nuevos.
- La capacidad física de la infraestructura de la red vial prácticamente no ha experimentado variaciones o ampliaciones significativas en correspondencia con dicho crecimiento.
- Al cierre del año 2025, el parque automotor estimado de la urbe superó las 800.000 unidades, alcanzando específicamente la cifra de 863.427 unidades registradas.
- Del total del parque automotor actual de la ciudad, un 37 % corresponde a motocicletas.
Hacia una planificación integral y regional
El M. Sc. Alejandro Chanabá Ruiz enfatiza que Guayaquil requiere con urgencia una planificación vial integral. Esta visión técnica y de largo plazo debe cumplir con dos características fundamentales:
- Trascendencia institucional: Debe superar la temporalidad de las administraciones locales de turno para garantizar la continuidad de los proyectos de transporte en el tiempo.
- Enfoque regional e integrado: Debe abarcar e integrar activamente las dinámicas de movilidad de los cantones vecinos de Durán y Samborondón, dada la interconexión diaria de flujos laborales y comerciales de la zona metropolitana.
Como propuesta de desarrollo vial y sostenible, el Decano sostiene que los esfuerzos institucionales de la ciudad deberían enfocarse en el fortalecimiento y priorización del sistema de transporte público de alta capacidad, reduciendo de manera paulatina el uso del automóvil particular. Asimismo, recalca la importancia de abrir la discusión técnica en torno a la viabilidad de proyectos de infraestructura de mayor escala y tecnología, tales como los sistemas ferroviarios urbanos u otras modalidades alternativas de alta capacidad de transportación.
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) Asociados:
- ODS 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles
- Meta 11.2: De aquí a 2030, proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para todos y mejorar la seguridad vial, en particular mediante la ampliación del transporte público, prestando especial atención a las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad, las mujeres, los niños, las personas con discapacidad y las personas de edad.
- ODS 9: Industria, Innovación e Infraestructura
- Meta 9.1: Desarrollar infraestructuras fiables, sostenibles, resilientes y de calidad, incluidas infraestructuras regionales y transfronterizas, para apoyar el desarrollo económico y el bienestar humano, haciendo hincapié en el acceso asequible y equitativo para todos.
- ODS 13: Acción por el Clima
- Meta 13.2: Incorporar medidas relativas al cambio climático en las políticas, estrategias y planes nacionales.
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