Ante los desafíos que imponen las variaciones climáticas y las temporadas de lluvias intensas en el perfil costanero ecuatoriano, la academia y el sector productivo unen fuerzas para fortalecer la capacidad de respuesta de la industria acuícola. En este contexto, el M. Sc. Adrián Márquez, docente investigador de la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la ESPOL, destaca que el mensaje fundamental para el sector camaronero debe ser el de preparación y no de alarma.
El análisis técnico subraya que el nivel de afectación de los fenómenos climáticos depende de la intensidad de las precipitaciones y de las condiciones específicas de cada granja. Al respecto, Milton Montúfar, coordinador de la Unidad Acuicultura del Instituto Público de Investigación de Acuicultura y Pesca (IPIAP), señala que el panorama debe analizarse como un conjunto de escenarios y no como una predicción determinista, donde el efecto final dependerá de la evolución oceanográfica, la distribución de las lluvias y la capacidad operativa de cada unidad productiva.
Por su parte, José Antonio Camposano, presidente ejecutivo de la Cámara Nacional de Acuicultura (CNA), advierte sobre la importancia de contar con una infraestructura adecuada, muros sólidos y sistemas de bombeo óptimos para evitar la vulnerabilidad ante inundaciones o problemas en los estuarios. La fortaleza del sector camaronero radicará en su capacidad para convertir la información climática, productiva, sanitaria, energética y comercial en decisiones oportunas.
Para mitigar riesgos sanitarios y productivos —como las variaciones drásticas de salinidad y el estrés osmótico en el Penaeus vannamei—, los especialistas recomiendan implementar medidas preventivas estructuradas en cinco ejes clave:
- Producción: Incrementar el monitoreo de oxígeno, temperatura, salinidad, pH y alcalinidad, ajustando la alimentación y las densidades según las condiciones ambientales.
- Bioseguridad: Utilizar postlarvas con óptimo estatus sanitario y evitar la acumulación excesiva de materia orgánica.
- Infraestructura: Revisar muros, compuertas, sistemas de bombeo y disponer de generación eléctrica de respaldo.
- Logística: Identificar rutas alternativas para el transporte y asegurar el abastecimiento de insumos.
- Ambiente: Proteger los manglares y conservar las zonas naturales de amortiguamiento para mejorar la capacidad del territorio frente a inundaciones.
La FIMCM-ESPOL reafirma su compromiso con el desarrollo sostenible de la acuicultura nacional, aportando investigación científica, transferencia de conocimientos y formación de profesionales altamente capacitados para enfrentar los retos del cambio ambiental.
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) asociados:
- ODS 9: Industria, Innovación e Infraestructura (fortalecimiento de capacidades operativas y tecnológicas en el sector).
- ODS 13: Acción por el Clima (adaptación y gestión de riesgos ante la variabilidad climática).
- ODS 14: Vida Submarina (conservación de ecosistemas marino-costeros y manejo sostenible de recursos acuáticos).