Fenómeno de El Niño en Ecuador: Ph. D. Franklin Ormaza analiza las condiciones oceanográficas actuales y sus proyecciones

ORMAZA

En el marco del monitoreo climático y la investigación oceanográfica, el Ph. D. Franklin Ormaza, oceanógrafo de la ESPOL, ha compartido un análisis detallado sobre la evolución del fenómeno de El Niño y sus potenciales repercusiones en el país. El especialista señaló que, si bien actualmente el océano Pacífico se mantiene en un estado neutro, la transición e ingreso a condiciones asociadas a este fenómeno ya se encuentran en marcha. Según sus estimaciones, en un lapso aproximado de cinco meses se podrá determinar con mayor precisión la intensidad definitiva con la que el evento afectaría al territorio ecuatoriano.

Alineado con las proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), que estiman una anomalía térmica de hasta 1,5 grados centígrados en el Pacífico central —lo que apuntaría a un evento de intensidad moderada a fuerte—, el país se prepara bajo una declaratoria de alerta amarilla que abarca al 64 % del territorio nacional.

Escenarios previstos y proyecciones regionales

El Ph. D. Ormaza indicó que, de consolidarse el fenómeno de acuerdo con los modelos dinámicos, se anticipan escenarios diferenciados y de gran impacto para las diversas regiones y sectores productivos del país:

  • Lluvias prolongadas en el Litoral: El especialista advirtió que la región Costa de Ecuador podría enfrentar precipitaciones intensas y prolongadas por un periodo superior a los 120 días.
  • Estiaje en la Amazonía: En contraste con el escenario de la Costa, Ormaza explicó que la región Amazónica experimentaría periodos de estiaje y una menor cantidad de precipitaciones. Esta situación requiere especial atención debido a su potencial afectación en los caudales de las represas y en la generación eléctrica nacional.
  • Impacto en los sectores productivos: El análisis técnico también contempla repercusiones indirectas en el agro y la pesca. En el sector agrícola, se destaca la necesidad de prevención en la cuenca alta del río Guayas, donde la deforestación y el arrastre de sedimentos reducen la capacidad de drenaje, incrementando el riesgo de inundaciones. Por otro lado, el sector pesquero registraría variaciones debido al aumento de la temperatura superficial del mar, un factor que provoca el desplazamiento de diversas especies hacia aguas más profundas o frías, limitando la disponibilidad de recursos para la flota nacional.

Finalmente, ante las manifestaciones iniciales que podrían evidenciarse mediante temperaturas elevadas y altos índices de radiación ultravioleta en las regiones Costa y Sierra, los expertos recomendaron a la población mantener la calma y adoptar de manera oportuna las medidas preventivas estructurales correspondientes.