La FIMCM y la prevención ante El Niño: La importancia de la corresponsabilidad ciudadana y científica

ORMAZA

Las dinámicas climáticas actuales exigen un compromiso activo de todos los sectores de la sociedad. Ante las intensas lluvias registradas recientemente en las regiones Costa y Sierra de Ecuador, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos ha reactivado sus protocolos de preparación y respuesta frente a los efectos del cambio climático y la posible llegada del fenómeno de El Niño. Actualmente, 17 de las 24 provincias del país permanecen bajo declaratoria de alerta amarilla, un escenario que demanda la máxima atención de la academia, los organismos del Estado y la ciudadanía en general.

Desde la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), promovemos un análisis científico riguroso orientado a la acción social y la prevención. En este sentido, el doctor Franklin Ormaza, destacado oceanógrafo y docente de nuestra facultad, ha subrayado un aspecto clave: la gestión de riesgos no es una tarea exclusiva del Gobierno nacional o de los municipios. La prevención eficaz requiere de una corresponsabilidad activa, donde los ciudadanos desempeñen un rol fundamental en el mantenimiento y preparación de sus propios entornos.

De acuerdo con las observaciones del doctor Ormaza, la preparación del hogar es el primer frente de defensa. Acciones prácticas como mantener limpias las alcantarillas internas de las viviendas, impermeabilizar techos y paredes, y asegurar que la infraestructura doméstica esté lista para enfrentar lluvias intensas son pasos cruciales para reducir la vulnerabilidad de las familias. Asimismo, la acumulación y mala disposición de basura en los entornos urbanos ha sido identificada por especialistas como un factor crítico que obstruye los sistemas de drenaje y propicia inundaciones, lo que evidencia que la higiene urbana es una responsabilidad compartida entre las empresas recolectoras y la población.

La complejidad climática se refleja también en los reportes más recientes del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI), entidad que informó sobre el desplazamiento de las lluvias hacia la región Amazónica, mientras que en la Costa persisten niveles elevados de radiación ultravioleta. Esta dualidad meteorológica demuestra la necesidad de que la población consulte constantemente fuentes científicas y aplicaciones climáticas oficiales antes de planificar actividades al aire libre o de tomar decisiones logísticas cotidianas.

La FIMCM reafirma su compromiso de seguir aportando con investigación oceanográfica y climática de primer nivel, apoyando a las entidades gubernamentales en la toma de decisiones informadas y educando a la comunidad para construir un territorio más resiliente. Hacemos un llamado a la ciudadanía a colaborar decididamente con las directrices de prevención y a mantenerse informados únicamente a través de los canales oficiales.