En las últimas semanas, el perfil costanero ecuatoriano y la región insular de Galápagos han experimentado un incremento notable en las precipitaciones y episodios de oleaje fuerte. Estos eventos suelen despertar de forma inmediata la preocupación colectiva ante la posible llegada del Fenómeno de El Niño. Sin embargo, desde la perspectiva científica y académica, el panorama exige una lectura mucho más precisa.
El Ph. D. Franklin Ormaza, destacado oceanógrafo y coordinador de la carrera de Oceanografía de la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la ESPOL, aporta una perspectiva aclaratoria fundamental para comprender la dinámica climática actual del país.
De acuerdo con el Dr. Ormaza, las condiciones que caracterizan al Fenómeno de El Niño apenas han comenzado a desarrollarse desde el punto de vista científico en un área localizada en el Pacífico central, situada aproximadamente a 8,000 kilómetros de las costas de Ecuador continental.
¿A qué se deben las lluvias actuales si no corresponden a El Niño?
En concordancia con los reportes del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar), el especialista de la FIMCM explica que las precipitaciones registradas en Guayaquil y otras ciudades costeras no tienen una relación directa con el Fenómeno de El Niño a gran escala. En su lugar, el territorio atraviesa una combinación de factores atmosféricos locales y una fase intraestacional.
Este tipo de fenómenos climáticos se caracterizan por ser de corta duración, pero con la capacidad suficiente para alterar de forma temporal los patrones locales, provocando un aumento temprano de las lluvias, un incremento en la cobertura nubosa y oleajes moderados tanto en el continente como en el archipiélago de Galápagos.
El rol de la academia y la investigación oceanográfica
Para la FIMCM y la ESPOL, contar con el criterio de expertos de la talla del Ph. D. Franklin Ormaza reafirma nuestro compromiso con la divulgación científica rigurosa y la formación de profesionales capaces de descifrar estos complejos escenarios climáticos. La carrera de Oceanografía se consolida como un pilar fundamental para el monitoreo, la prevención y la toma de decisiones informadas frente a las variaciones del océano y la atmósfera.
Ante la variabilidad del clima, se recomienda a la comunidad universitaria y a la ciudadanía en general evitar la propagación de rumores o especulaciones y mantenerse informados de manera permanente a través de los canales y organismos oficiales de monitoreo.