¿Lluvias extremas bajo la sombra de El Niño? El Dr. Franklin Ormaza analiza la dinámica meteorológica que alivió los embalses de la región

ORMAZA

 

Las recientes e intensas precipitaciones registradas en la ciudad de Guayaquil y en diversas zonas de Ecuador y Colombia han despertado el interés de la comunidad científica y de la ciudadanía. En un contexto global dominado por la expectativa ante el Fenómeno de El Niño —asociado históricamente con sequías prolongadas en el territorio colombiano—, la llegada de un fuerte temporal lluvioso plantea interrogantes sobre el comportamiento de nuestra atmósfera y océanos.

Para comprender a fondo este escenario, conversamos con el Ph. D. Franklin Ormaza, destacado oceanógrafo, investigador y docente de la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM) de la ESPOL.

El origen del evento: La conexión Caribe-Atlántico

De acuerdo con el análisis del Dr. Ormaza, las lluvias torrenciales de los últimos días no responden de forma directa a la dinámica tradicional de El Niño en el Pacífico ecuatorial, sino a un evento meteorológico de gran intensidad originado en la parte sur-oeste del Mar Caribe, en las cercanías de Colombia.

El fenómeno se desencadenó debido a un fortalecimiento significativo de los vientos provenientes del océano Atlántico. Estas corrientes de aire empujaron masivas cantidades de vapor de agua y sitemas nubosos hacia el continente, configurando las condiciones de inestabilidad idóneas para que se produjeran precipitaciones de gran magnitud. La fuerza de este sistema fue tan considerable que su área de influencia se extendió a lo largo de Sudamérica, llegando a incidir de forma directa hasta la parte sur de Ecuador, incluyendo la cuenca del Guayas.

Un alivio energético para Ecuador y Colombia

Aunque la presencia de lluvias intensas en Colombia causó sorpresa inicial —dado que la expectativa climática bajo El Niño apuntaba hacia un déficit hídrico severo—, el aguacero ha tenido un impacto sumamente favorable para el sector energético de ambos países.

Las precipitaciones permitieron la recuperación paulatina de los niveles de almacenamiento en los principales embalses de la región. El Dr. Ormaza señala que este incremento en las reservas de agua representa un soporte fundamental para asegurar la generación de energía hidroeléctrica, beneficiando tanto el sistema eléctrico de Colombia como el de Ecuador en momentos de alta demanda y vulnerabilidad energética.

El rol de la academia y la FIMCM-ESPOL

Este tipo de eventos resalta la importancia crucial de la investigación oceanográfica y meteorológica local. Desde la FIMCM, científicos como el Dr. Franklin Ormaza trabajan continuamente en el monitoreo y análisis de las variables océano-atmósfera, proporcionando información rigurosa, objetiva y de alto valor estratégico para la toma de decisiones, la mitigación de riesgos y el desarrollo sostenible de nuestra sociedad.

Entrevista: https://www.instagram.com/reels/DZU441vT9Pw/