Guayaquil bajo el agua: El desafío de la resiliencia urbana frente a las inundaciones

ESPONJA

La temporada invernal de 2026 ha puesto a prueba la infraestructura de Guayaquil. Con más de 100 sectores afectados por anegaciones, la urbe enfrenta una realidad compleja donde factores geográficos, el crecimiento urbano y la acumulación de desechos convergen para incrementar la vulnerabilidad de sus habitantes.

Sectores que históricamente no registraban problemas, como la vía Perimetral, el suburbio y el sur, ahora reportan niveles de agua que dificultan la movilidad y ponen en riesgo la seguridad ciudadana. Ante este panorama, el papel de la academia es fundamental para proponer soluciones basadas en datos y ciencia.

El rol de la academia y la ESPOL Como parte de la academia en medios de comunicación, el M.Sc. Jonathan Cedeño, docente investigador de la FIMCM en la ESPOL, destacó que las condiciones climáticas actuales son un factor determinante en el aumento de la vulnerabilidad. En su rol como vocero experto, Cedeño enfatizó la necesidad de que los estudios climatológicos sean la base para determinar las amenazas y los niveles de susceptibilidad de la ciudad.

Desde la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM), se hace un llamado a la actualización constante de los mapas de riesgo y proyecciones. Según el investigador, contar con modelos digitales de elevación precisos permitirá realizar simulaciones de inundación más cercanas a la realidad, facilitando la toma de decisiones por parte de las autoridades municipales.

Hacia una "Ciudad Esponja" La solución no solo reside en ductos de drenaje más grandes, sino en un cambio de paradigma: la implementación de soluciones basadas en la naturaleza. Incrementar las áreas verdes y destinar espacios públicos que funcionen como zonas inundables controladas son parte de las alternativas para convertir a Guayaquil en una ciudad más resiliente.